Curiosidades I

Curiosidades en torno al vino I

DURACIÓN DEL VINO: El vino es una sustancia que vive, evoluciona y mejora o empeora con el tiempo, según el tipo de vino, uva de procedencia, elaboración y conservación. A continuación les vamos a detallar por tipos y en circunstancias normales, la duración de los distintos tipos de vino.

BLANCOS JÓVENES: Blanco de cosecha del año, su principal atributo es su frescura y frutosidad. Lo ideal es consumirlos en el primer año, periodo en el que conservan todo su sabor afrutado. Eso no quiere decir que, después del primer año este vino no sea correcto. Su tramo de consumo óptimo estaría en los dos años, periodo tras el cual estaría en declive.

BLANCOS CRIANZA: Los blancos fermentados o criados en madera, cuentan con un periodo más largo de consumo, debido a su paso por las barricas, de las que reciben sus taninos. Su aparición en el mercado se produce más tarde que sus hermanos los jóvenes, por el periodo de crianza, de unos seis meses. Lo ideal es consumirlos a partir del primer año, cuando sus atributos frutales se han armonizado perfectamente con los aportes de la madera.

Su tramo de consumo óptimo estaría en 5 / 6 años.

ROSADOS: El vino rosado hay que consumirlo del año, ya que por sus características, pierden rápidamente su carácter esencial, sus sabores a frutos rojos y su frescura. Los rosados son los vinos con la vida más corta junto con el cava.

TINTOS JÓVENES: Dentro de los tintos jóvenes vamos a hacer dos clasificaciones:

A ) Maceración carbónica : Por su elaboración más rápida y su embotellamiento más precoz, son los primeros tintos que salen al mercado, sobre los meses de noviembre o diciembre del mismo año de la vendimia, deberíamos consumirlo en su primer año.

B ) Cosecha del año : Los tintos jóvenes, los deberíamos consumir dentro del primer año, lo que no significa que tengamos que inhibirnos de tomarlos hasta su tercer año, ya que conservan todas sus cualidades, puede darse el caso de un mismo vino, que una añada anterior este mejor que la siguiente, todas las cosechas no son iguales.

TINTOS CRIANZA: Los tintos criados en barricas de roble ( 6 / 12 meses ), cuando salen al mercado, después de su reposo en bodega, están aptos para su consumo, si bien es cierto que algunos de ellos, mejoran en botella 6 / 8 meses más tarde.

Su tramo de consumo óptimo se sitúa entre 5 / 8 años, dependiendo de la variedad de uva, el coupage de las mismas, etc.

TINTOS RESERVA Y GRAN RESERVA : En estos vinos por su especial reglamentación de los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen, que establece que para un reserva su periodo de crianza entre barrica y botella sea de 3 años, y 5 años para los grandes reservas hacen que sean los vinos más longevos.

Las bodegas destinan a sus reservas y grandes reservas sus mejores cosechas, el periodo de crianza al ser más largo, confiere al vino mayor poder tánico, tanto de la uva como de la madera.

Su consumo óptimo puede llegar a ser de 10 años para los reservas y varias décadas para los grandes reservas.

Les recomendamos que no guarden vinos tintos jóvenes, ya que a partir del segundo año comienzan a perder su principal atributo de frescor y frutosidad.

La variedad de uva, también influye a la hora de determinar la longevidad de sus vinos. No envejece lo mismo un vino de tempranillo o cencibel, que uno de garnacha o monastrell.

Todo lo indicado anteriormente, constituyen reglas generalizadas, que dependiendo de la conservación de sus vinos podrán o no aplicarse. No es lo mismo vivir en Ciudad Real que en Málaga. Las temperaturas y al grado de humedad son totalmente distintos.