Tipos de Uva-Garnacha

La variedad de vino Garnacha procede de la uva por excelencia de los viñedos aragoneses. Es la variedad de uva más extendida y la más tradicional, cultivada en nuestras tierras desde hace siglos. La variedad de uva Garnacha fue propagada por todos los territorios de la Corona de Aragón y hoy en día, es muy popular en Cerdeña, conocida allí como Cannonau, en el Languedoc y en las regiones del sur del Ródano, ambas en Francia, donde la llaman Grenache.

Dadas las características y el origen de la uva variedad Garnacha, ésta se adapta a la perfección a climas extremos y fue una de las primeras variedades que fructificó en lugares tan lejanos y diferentes como Australia, California o el estado de Washington, al noroeste de los Estados Unidos.

Los vinos de Garnacha tienen unas propiedades químicas que los hacen más propensos a la oxidación prematura; por ello es una variedad estupenda para crear vinos tinto joven y para combinar con otros tipos de uva que aporten otras propiedades organolépticas. De este modo, se consigue suplir su carencia de taninos y acidez a la vez que se rebajan sus tendencias oxidantes; propiciando así, una mejor conservación del vino y dando lugar a excelentes crianzas, reservas y grandes reservas.

Hoy en día, la variedad de uva Garnacha goza de una amplia aceptación, tras décadas en las que fue denostada por la, equivocada, creencia popular de que se trataba de una uva de baja calidad, precisamente, por su poca resistencia a la oxidación; pues esto hacía que los vinos se enranciaran en poco tiempo y, por tanto, ya no resultasen tan agradables. La llegada de las Denominaciones de Origen, junto a los nuevos medios de vitivinificación, han catapultado esta variedad de uva, dotándola de nuevos enfoques enológicos y reinventando el modo de su comercialización.

Los mejores vinos de uva Garnacha son aquellos vinos monovarietales que proceden de vides centenarias. Estas vides son parcas en producción, pero la calidad de su fruto es realmente única y por tanto, las cualidades del vino procedente de ellas son de una categoría extraordinaria.

En general, la variedad de uva Garnacha da pie a vinos con una alta graduación alcohólica y puede calificarse como ligeramente picante y de suave sabor en paladar. Sus principales y más característicos matices son las notas de frambuesa y fresa, acompañadas de sutiles reminiscencias a pimienta blanca. Con el tiempo y la crianza, suele adquirir aromas a cuero y alquitrán.