El mundo de la cata I

El mundo de la Cata I

A TENER EN CUENTA : A la hora de hacer una cata o simplemente beber distintos vinos, deberemos establecer un orden, ya que al contrario de la máxima matemática , el orden de los factores si altera el producto, o lo que es lo mismo el resultado de nuestra cata.

Si vamos a probar o catar distintos vinos desde blancos, pasando por rosados y tintos, lo haremos en un orden lógico, espumosos, finos, blancos, rosados, tintos y dulces. Como hemos dicho en otro apartado, recomendamos tomar el cava en el aperitivo y no al final de las comidas.

Dentro de este orden, también deberemos atender, al tipo de vino, comenzando con los más ligeros, para ir creciendo en estructura hasta el final.

Un orden lógico y a modo de ejemplo, seria comenzar con cava seco, seguido de blanco seco, blanco aromático, blanco con barrica, tinto joven sin barrica, tinto crianza o reserva.

También podemos hacer una cata de distintas añadas del mismo vino (cata vertical), para ver la evolución del vino en el tiempo, e identificar las mejores añadas y su crianza en botella.

La llamada (cata horizontal) o catar distintos vinos de la misma añada, zona y variedad, para ver y comparar distintos métodos de elaboración y el impacto de los terruños (suelos), en la variedad de uva y por lo tanto en el vino.

En las catas, una de las expresiones de los catadores, es referirse a la geometría del vino. En general, cuanto más conjuntado y estructurado un vino, más redondo, como si de una esfera se tratara, y ésta fuera el estado ideal de un vino. Por el contrario, cuanto más joven y menos integrado, más aristas como si fuera una estrella.

En la cata intervienen muchos de nuestros sentidos, vista, olfato, gusto, y todos tienen su importancia a la hora de calificar un vino, por las sensaciones que nos trasmiten.