Cuanto dura un vino

¿Qué hago para que un vino dure más tiempo?

No todos los vinos tienen la misma 'fecha de caducidad' una vez abiertos. De forma general podemos decir que, los vinos tintos, blancos y rosados viven menos tiempo que los de Jerez, una vez abiertos. De entre estos últimos son los finos y manzanillas los que menos 'aguantan' (hay que mantenerlos refrigerados), mientras que los olorosos y los dulces durarán más tiempo (pueden llegar a mantenerse en condiciones óptimas semanas, incluso meses). 
Normalmente, los trucos para hacer que un vino ya abierto dure más tiempo en mejores condiciones pasan casi siempre por eliminar el oxígeno (gran enemigo del vino) que ha entrado en la botella (hablamos, claro, de los caldos no espumosos).

Con este fin, los grandes restaurantes cuentan con máquinas de vacío, demasiado 'engorrosas' para uso doméstico. Sin embargo, existen también magníficas versiones 'caseras' que ofrecen resultados más que aceptables. Es el caso de las bombas de vacío manuales; un pequeño instrumento de plástico que, con la ayuda de unos tapones de goma con válvula, consigue extraer el oxígeno. La botella se cierra con el tapón y se bombea de 10 a 20 veces (dependiendo de la cantidad de vino que haya dentro de la botella).

En cuanto a los espumosos, son los más perecederos. Olvide lo de introducir una cucharilla en la boca de la botella, ya que no sirve para nada. Lo más importante es volver a taparla lo antes posible. Esto no siempre es fácil en el caso de los espumosos; un 'remedio casero' consiste en afinar el corcho original e introducirlo de nuevo (así podremos disfrutar de los cavas y champanes de un día para otro sin muchos problemas).

No obstante, en el mercado también existen hoy día sofisticados tapones que, incluso, miden la presión e indican el momento en el que está a punto de desaparecer el gas.

Mucho más económico es un tapón de pinza, que se ajusta por debajo del reborde de la botella, consiguiendo que no escape el gas