Crianzas y Reservas

CRIANZAS Y RESERVAS : 

Las distintas reglamentaciones de las D.O. establecen para los distintos términos, crianza, reservas y grandes reservas, los periodos en los que los vinos deben permanecer en bodega ( entre barrica y botella ) para poder poner dichas etiquetas.

A continuación explicaremos lo que significa cada término:

CRIANZA : Vino que ha permanecido 24 meses entre barrica y botella, con al menos 12 meses en barrica.

RESERVA : Vino que ha permanecido 36 meses entre barrica y botella, con al menos 12 meses en barrica.

GRAN RESERVA : Vino que ha permanecido 60 meses entre barrica y botella, con al menos 24 meses en barrica.

Todo lo anteriormente descrito es para los vinos tintos, y en D.O. como La Mancha, Valdepeñas, Ribera de Duero, Rioja. Otras D.O. aplican otros criterios.

PRECIO Y CRIANZA : 

Muchas veces nos encontramos con vinos de crianza más caros que vinos de reserva, y esto para el gran público parece un contrasentido, comentarios como "para ser un crianza es muy caro" o " este gran reserva es muy barato", y no podemos estar de acuerdo con estas afirmaciones, ya que la permanencia de un vino en barrica y botella no va a determinar su precio ni su calidad.

Comencemos por el principio. Hay uvas buenas y uvas malas y por tanto vinos buenos y malos, su precio será menor o mayor dependiendo de estos factores, además de la mejor o peor selección de la uva y de su precio, el tipo de barrica y su edad, así como la antigüedad del viñedo, influirán en su precio final ,más que la propia crianza.

También en el precio de un vino influye, la variedad de uva utilizada sea Monovarietal o un coupage (mezcla de varias uvas), así como de la D.O. de origen.

Y un dato más, un año en barrica nueva puede equivaler a varios años en una barrica de cuatro años, por no hablar de barricas de veinte años, que parecen forradas de cristal en su interior, y no trasmiten los aromas de madera, como las nuevas.